Los Rayón le pidieron, a su medre María Josefa Rafaela López, conservar la vida de su hermano y canjearlo por prisioneros que tenían; Aguirre, oficial realista, le ofreció a Rafaela el perdón de su hijo a cambio de mediar con los restantes y que depusieran las armas, además de entregar de la fortaleza. Rafaela sintió el ofrecimiento como una afrenta. Se dice que expresó: “¡Prefiero un hijo muerto que traicionar a la Patria…!” (¿?)

 

Una de las ciudades o pueblos de nuestro estado de Michoacán es Tlalpujahua, la joya del oriente del Paraíso michoacano. Pueblo minero, pueblo de belleza colonial, artísticamente de cantera, artísticamente de simetría y de encanto, enteramente de Historia, sobre todo de la Independencia, por los hermanos López Rayón que nos dio.  En ese lugar y en medio de esa hermosura se realizó 22 de este mes de marzo la junta de los cronistas de Michoacán.

Se presentó al libro: “La Evolución de la Comarca Histórica en México”, el caso de Ucareo, de la época prehispánica al ocaso del municipio. Lo presentaron los mismos autores Tzutzuqui Heredia Pacheco y Ramón Alonso Pérez Escutia. Después, el Lic. Ricardo Emmanuel Estrada habló extensamente de los hermanos López Rayón, sobre todo de Ramón Rayón o López Rayón, fortificador, insurgente. Luchó porque la guerra de Independencia fuera una guerra ordenada y certera. Y no descansó hasta verla hecha realidad y consumada.

Todavía está ahí Tlalpujahua, con sus minas, con sus vestigios históricos, con su cantera rosa y con su arquitectura hermosa y subyugante. Todavía su gente de hoy ofrece calidez y da la bienvenida a quienes busquen Historia, hermosura, recuerdos y la misma verdad.