Michoacán, tierra de sabores auténticos, nos deleita con una rica tradición de dulces que encierran la esencia misma de la cocina mexicana. Desde las calles adoquinadas hasta los mercados llenos de vida, los dulces michoacanos son un festín para el paladar, llevando consigo siglos de historia y tradición.

 

Ate de Frutas

El «ate» es una pasta de frutas endulzada con piloncillo. Variedades como el ate de membrillo o guayaba son comunes, y su textura suave y sabor concentrado son irresistibles.

  • El ate es un dulce mexicano producido en distintas regiones de México.
  • En ciertas regiones del país es considerado parte de la gastronomía local, como el caso del estado de Michoacán en donde la denominación ate de Morelia tiene denominación oficial.

Chongos Zamoranos

Originarios de Zamora, estos dulces consisten en cuajada de leche con azúcar y canela. Su nombre curioso es igualado por su sabor único y suavidad característica.

  • Su origen se atribuye a los conventos del época virreinal, en la localidad de Zamora.
  • Se elabora con leche cortada mediante cuajo, se usan pastillas para cuajar de origen microbiano o jugo de limón, a la que se le agrega azúcar y canela.

 

Huesitos

Los huesitos son dulces típicos de Michoacán, es un dulce de jamoncillo con canela. No te sorprendas si de pronto te ofrecen un huesito cuando vayas a comprar tus dulces.

Cocadas

Hechas con coco rallado y azúcar, las cocadas michoacanas son una explosión tropical en cada bocado. Su variedad incluye versiones con nueces o piña. 

  • Michoacán es de los principales productores de Coco a nivel nacional.
  • La producción de cocadas en sus diferentes versiones se expande por todo el estado.

Explorar la variedad de dulces de Michoacán es sumergirse en una experiencia gastronómica que resalta la creatividad, los ingredientes frescos y la pasión por la tradición, haciendo de cada bocado una celebración de la riqueza culinaria de la región.